Mi
presente
Ya
seguiré contando experiencias de mi pasado, pero ahora lo que quiero
es contar lo que me esta ocurriendo, desde que empece a trabajar
como auxiliar de vigilancia, sin arma.
No
voy a citar la empresa ni a decir nombres reales. Trabajo 5 días a
la semana de viernes a martes y tengo fiesta el miércoles y el
jueves, es como mi fin de semana. Mi horario es de 14h a 22h y
estamos en invierno, por lo que oscurece a las 18h-19h.
El
edificio donde trabajo es en Barcelona y es un edificio de quince
plantas. Cinco de sótano y diez hacia el cielo.
Yo,
en mi turno, tengo el control de las cámaras de vigilancia de todo
el edificio. Por lo que miro mucho las pantallas y estoy al tanto de
las alarmas.
Hace
unos dos meses que trabajo aquí. Entre semana hay mucha gente y el
servicio pasa rápido. Pero el fin de semana, estoy yo y algún chico
de informática, que siempre tienen que estar, como los vigilantes.
Como
la empresa en fin de semana no esta abierta para los trabajadores,
tenemos las luces mínimas abiertas. Esto significa que a las 18h mas
o menos casi estamos a oscuras.
Es
cuando empiezas a sentir el silencio del edificio. Los primeros días
estas pendiente del trabajo que este todo bien.
Y
vi en la cámara del sótano 1 unas pequeñas luces que se movían de
una manera extraña, seguían un patrón de movimiento como si
estuvieran haciendo algo. Baje con el móvil de empresa para ver que
era. Se movían alrededor de una columna, así que cuando baje y no
vi nada, me acerque a la columna, sin ver nada. Toque la columna y
nada, justo escuche un ruido, como un crujir de huesos. Pensé que
era el chico y dije; hola!!
No
recibí respuesta, me entro un poco de miedo y subí. El chico que
había ese día fuma, así que me quede pendiente en preguntarle
cuando subiera y seguí viendo las luces en la cámara.
Al
cabo de una media hora, apareció. Le pregunte en que planta estaban
y se se había movido de allí. Respondió que acababa de salir,
coger una café y después del cigarro iría al baño.
Le
enseñe lo de la cámara y le explique lo que me acababa de ocurrir,
me dijo que necesitaba fumar y al entrar me diría algo.
Entro
y me dijo que bajaba el por curiosidad, pero que no le quitara la
vista de encima. Así lo hice, mientras el se acercaba a la columna
esas luces seguían con su movimiento, como si el no existiera. Vi
como se marchaba volvía con unas escaleras. De golpe no vi nada,
parecía un trapo, estaba limpiando la cámara. Bajo de las escaleras
y me di cuenta que las luces habían desaparecido. Cuando subió, me
explico que era una tela de araña y de ella colgaban dos insectos.
Ese
fin de semana termino así.
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