Mi
investigación ha demostrado
que prácticamente todas
las tradiciones chamánicas se basan en el poder de cuatro arquetipos
para proponer una vida de armonía y equilibrio con el entorno y con nuestra
naturaleza interna: el guerrero, el
sanador, el vidente y el maestro.
Como cada arquetipo se
sirve de las
raíces míticas más
profundas de la humanidad,
nosotros también podemos
conectar con su
sabiduría. Cuando aprendamos a
vivir estos arquetipos
dentro de nosotros, comenzaremos a sanar nos y a sanar
nuestro fragmentado mundo.
Este lunes en el centro @SPIROTERAPIA,
empezamos a trabajar el arquetipo del guerrero. Es una sesión grupal y
gratuita.
Los cuatro principios
siguientes, basado cada uno de ellos en un arquetipo, componen lo que llamo el
cuádruple sendero:
1. Muéstrate, o
elige estar presente. Estar presentes nos permite acceder a los recursos humanos
del poder, de la presencia y la comunicación.
Ésta la senda del
guerrero.
2. Presta atención
a lo que tiene corazón y significado. Prestar
atención nos abre a
los recursos humanos del
amor, la gratitud,
el reconocimiento y la validación. Ésta es la senda del sanador.
3. Di la verdad
sin culpabilidad ni juicio. Decir la verdad sin emitir juicios nos hace ser
auténticos y desarrolla nuestra visión interna e intuición. Éste es el camino
del vidente.
4. Permanece
abierto al resultado, no atado a él. La apertura y el desapego nos ayudan
a recuperar recursos humanos como la
sabiduría y la objetividad.
Éste es el camino del
maestro.

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